eterno retorno

Enero 30, 2009 por wotz

Hace cuatro años, para la eliminatoria al Mundial de Alemania 2006, Guatemala estuvo cerca, tal vez lo más cerca que ha estado, de clasificarse. La columna vertebral de aquel equipo tenía un promedio de edad que les permitiría poder jugar la próxima eliminatoria. Hace poco menos de un año la selección Sub-23 estuvo a punto de clasificarse a las Olimpiadas, quedándose afuera a penas por los penales. Se codeo con los grandes del Área, demostrando un nivel colectivo e individual tan bueno como el de los gigantes. Y además cumplió con el sueño más erótico de cualquier guatemalteco, le ganó y eliminó a Costa Rica y a México, un verdadero sueño mojado.

Márquez, Contreras, Papa, Lalín, Castrillo, Gallardo… y si a estos le sumamos al Pescado, Thompson, Trigueño, el Pando… Todos pensábamos que teníamos un equipazo. Incluso el Primi y el Pescado lo dijeron, esta vez tenemos mejor equipo que hace cuatro años. La ecuación era simple, si antes nos quedamos por un pelito, esta vez sí vamos.

Todo lo demás es historia. Hace unas horas Nicaragua nos eliminó también de la Copa de Oro. El entrenador nica dijo que para ellos ir a la Copa de Oro era como ir al mundial. Nosotros nos quedamos sin mundial, y tal vez la eliminación a la Copa de Oro era lo mejor que nos podía pasar para que los nuevos dirigentes, porque espero que los actuales tengan un poco de vergüenza y renuncien, tengan tiempo para planear una estrategia que componga el rumbo de nuestro fútbol. Nosotros nos quedamos sin Sudáfrica, mientras Nicaragua asistirá a su Mundial en Estados Unidos.

ENTREVISTA A MARIO VARGas LLOSA

Diciembre 8, 2007 por wotz

“Mi luna de miel consistió en ir a ver a Pelé en Maracaná”

Marco Ruiz | 08/12/2007

¿Cuál es el primer recuerdo que tiene del fútbol?

Yo aparecí en Lima en 1946, y a los pocos días de llegar, un tío mío que era gran aficionado me llevó con mis primos al estadio a ver jugar a la ‘U’ (Universitario de Deportes de Lima). Fue una experiencia que quedó muy grabada. No sólo el partido, sino los hinchas, las barras, el color, el entusiasmo, la pasión de las tribunas.

Aquello le impresionó…

Yo era un niño de pantalón corto, y a partir de entonces el fútbol reemplazó lo que había sido el deporte favorito mío, la natación. Yo aprendí a nadar muy chiquito. Pasé la niñez en Cochabamba, que está en la cordillera, y el sueño mío y el de todos los niños era ir a las piscinas. Todo quedó en nada ante el fútbol y la ‘U’. Hasta llegué, una sola vez, a jugar con los canichines (canteranos) de esta entidad en el estadio Nacional. No recuerdo haber pateado muchas veces la pelota, pero sí haber corrido de principio a fin con un gran entusiasmo.

¿De qué jugaba usted?

En la línea media.

Donde los pensadores

Donde están los que se suponen estrategas. Pero nunca llegué a destacar. La vida me empujó en otras direcciones. Pero nunca perdí la afición. Además, soy hombre de ir a los estadios.

¿Cómo se enganchó al Real?

Desde la primera vez que vine a España para hacer el doctorado, allá por el 58.

Era una buena época

Di Stéfano, Gento, Puskas El fútbol era entonces una de las cosas más divertidas que había que hacer en Madrid.

¿Su futbolista preferido?

Pelé. Mi mujer siempre se burla de mí por una cosa. Nos casamos y fuimos de luna de miel a Río. Al día siguiente de llegar la llevé a Maracaná a ver a Pelé, justamente. Mi luna de miel consistió en eso. Fue un Brasil-Alemania en el que Pelé metió dos goles.

Hábleme de Pelé.

Era un creador que se divertía jugando. Un hombre para el que el lucimiento era tan importante como la eficacia. No me he emocionado tanto con nadie como con Pelé. Tenía imaginación, gracia, elegancia

¿Qué le pareció Di Stéfano?

Era el empuje, la fuerza, la potencia de poner en movimiento a una delantera. Era una punta de lanza, un gran general.

Como Zidane

Este sí que era un estratega. Parecía que el partido estaba programado para pasar por sus botas, cómo movilizaba a la delantera, cómo apoyaba la defensa. Eso era lo importante de él aparte de sus jugadas, que siempre fueron maravillosas. Era un hombre de equipo, lo contrario de Pelé o Maradona.

¿Maradona?

También un caso de lucimiento y efectividad, al tiempo que no se puede separar del caso patético de su persona. Sólo valía para una cosa en la vida y esa cosa ocurría dentro del estadio. No sabía prácticamente nada, todo lo hizo mal, y en cambio entraba en la cancha y se convertía en un genio.

¿Le gusta algún futbolista desconocido para el público?

Un jugador que se llama Lolo Fernández, el gran goleador de la ‘U’. Era un delantero centro con cabeza de oro, y era un caballero, un señor. Cuando se retiró de los estadios hubo duelo general en Perú. Era capaz de meter goles y al mismo tiempo infundir a su alrededor una especie de decencia…

¿Tiene este deporte algo de vulgar o chabacano?

Ha perdido espontaneidad. Se ha convertido en algo tan importante que los jugadores son más máquinas que seres humanos. A mí me gustaba, por lo imprevisible, el fútbol brasileño, cuando aún había estilos.

¿Cree que el fútbol fue o es un deporte de gente pobre que se hace rica?

El fútbol es un deporte en el que ricos, pobres, miserables y clase media coinciden y viven una experiencia común. Es una de las pocas actividades en la que se borran las diferencias económicas, sociales, religiosas o culturales y se vive una misma experiencia. Y no ocurre con todos los deportes. Hay algunos que tienen un claro sesgo clasista, como el polo. El fútbol es uno de los hechos sociológicos y culturales más interesantes de nuestro tiempo.

¡Es un bien socialista!

Hay un sociólogo brasileño, Roberto da Mata, que relaciona un partido de fútbol con la sociedad perfecta. Los jugadores valen no por lo que tienen ni por los privilegios de que puedan gozar, sino exclusivamente por sus méritos. Es una sociedad de reglas claras y limpias en el que el talento es premiado y además es castigado con inmediatez el que trasgrede las reglas Roberto da Mata es un caso interesante en una época en la que los sociólogos despreciaban el deporte como algo vulgar y materialista.

Pero el fútbol se practica más en zonas deprimidas.

Roberto da Mata relacionaba el auge de este deporte en Brasil, por ejemplo, con que representa a esa sociedad justa e igualitaria. Pero la realidad es que emociona por igual a países pobres o ricos, protestantes o católicos…

Woody Allen dijo en una entrevista a ‘L’Equipe’ que el fútbol era el guión perfecto por la capacidad increíble que tenía de cambiar el final. ¿Puede ser también un partido la mejor novela?

¡Qué idea tan bonita! Un partido puede ser una novela, por supuesto, porque tiene un arranque, un desarrollo, unos momentos de intensidad emotiva, pero finales felices y a veces trágicos dependiendo de para quién. El desarrollo de un partido estimula la retórica. Yo escribí un ensayo en el que decía que la crítica más divertida era la del fútbol, que los críticos de este deporte habían desarrollado toda una clase de metáforas, de alegorías a veces de una enorme poesía y una gran imaginación, en muchos casos independizándose del mismo partido, un juego retórico.

¿Nunca escribió usted una crónica de fútbol?

¡Cómo no! Recuerdo con nostalgia y cariño haber cubierto el Mundial del 82, corriendo de un lado para otro y escribiendo inmediatamente después del partido como en la época en la que yo era periodista de redacción. La Vanguardia y ABC publicaban aquellos artículos, y recuerdo como algo inolvidable la final entre Alemania e Italia, un partido bellísimo.

¿Si le doy a elegir entre el fútbol y los toros?

¡No voy a elegir! Es como elegir entre Cervantes y Shakespeare. ¿Por qué voy a elegir? Me quedo con los dos.

¿Ve en esos dos espectáculos alguna convergencia?

A diferencia de lo que ocurre con un libro, una película o una sinfonía, los toros hay que compartirlos en sociedad. Requieren la presencia de una comunidad. En eso se parecen. En los toros se mezclan cosas más irracionales. Tiene algo de primitivo que aflora, un cierto misterio que tiene que ver con la condición humana y la idea de la muerte. Nada está tan cerca de la muerte como un espectáculo taurino. Es misterioso cómo acercándose tanto a la muerte se pueda construir algo tan bello y al mismo tiempo tan efímero. De ahí su intensidad. Esto sucede en el fútbol: la jugada pasa y queda la nostalgia.

Hablemos de cosas concretas. ¿Le gusta cómo está jugando el Madrid?

Sería injusto negarlo. Hay una seguridad que no se dio en otro tiempo. Los resultados son positivos y soy optimista.

¿Qué le parece Robinho?

No hablemos de cosas tristes… (se queda callado).

Usted es más de Raúl.

Soy muy de Raúl. Es para quitarse el sombrero ante él y estarle muy agradecido. No falla y cumple. Le pone talento y corazón. Le admiro mucho. El Madrid se asienta en él y en otra gente como Ramos, que está dejando muy buena impresión.

Fuente: as.com

 

Nota de la chamusca:

No quisiera que esto de poner cosas de otro sitios se haga una costumbre, pero no pude resistir el tener esta entrevista aquí y poder compartirla.

Final de la Copa Sudamericana. Ida.

Diciembre 5, 2007 por wotz

Foto: celesteyrojo.com.ar

El Azteca era un monstruo amarillo que rugía a una voz con cien mil gargantas. El América, gigante como su estadio, quería aplastar a su rival, que es pequeño si los comparamos en su historia y un enano si los comparamos económicamente. Hay que apelar a las glorias del América, dijo el ruso. Pero se le olvidaba que en el fútbol la historia no juega. Qué la historia se escribe en cada partido, en cada torneo. Y en este torneo y en este partido el gigante se llama Arsenal.

Pero lo mismo se aplica para el siguiente partido. No importa lo que el Arsenal haya hecho hasta ahora. Solo basta un mal juego y adiós. Si no, pregúntenle al Santos.

El juego fue un partidazo. El América salió con todo y a los cinco minuto ya estaba adelante en el marcador. Un inicio ilusionante para las Águilas que se había parado con un rombo en el medio campo, con el Pocho Insúa de orquestador, tocaban una caballería ligera. El Arsenal no despertó con el gol del América, lo hizo con el suyo. Un error de Ochoa, que no salió en un centro lejano al área chica. Después de eso fue otro partido. El América siguió teniendo la pelota, pero nunca más el dominio. Dos horrores más e igual cantidad de goles. Pero reducir el resultado a los errores del local resulta pretencioso, porque el Arsenal también los tuvo, pero fue el que mejor los aprovechó, incluyendo los arbitrales, que fueron muchos.

Es una lástima que en un partido tan bueno haya habido un arbitraje tan malo (así como la narración y lo comentarios que tuve que soportar durante el partido que lo vi en una cadena internacional, pero eso es un enano de otro cuento). El arbitraje fue realmente malísimo. Tanto como los de la CONCACAF donde generalmente favorecen a los equipos (y selección) de la misma nacionalidad del ahora perjudicado. Bueno, tal vez no tan malo.

Se viene el partido de vuelta. Nada está definido, aunque la ventaja es para los argentinos, que con sus tres goles de visita tienen una ventaja extra además de la localía. El América necesita ganar por dos goles o por uno metiendo más de tres. Se ve dificil, pero no imposible. Apesar que las Águilas necesitan goles, creo que la clave pasa por la defensa. Porque el América necesita hacer goles, pero además que no se los hagan. Y con esta defensa… Algunos pensaran que hacer un cambio en el sistema a estas alturas es muy arriesgado, y lo és, pero no hacerlo resultaría suicida. Por ahí un volante mixto que ayude a Villa en la recupreración y a Insúa en la creación ayudaría a mantener el equilibrio entre defensa y ataque.

Para finalizar, quiero pedir una disculpa a los aficionados argentinos, ya que mis cometarios están centrados en el juego del Ámerica, pero lamentablemente conozco poco el estilo del Ársenal y sería una falta de respeto hablar sobre ello.

Wotz.

Feliz Cumple Diego

Octubre 31, 2007 por wotz

10Diego

Aunque algo tarde, porque tu cumpleaños fue ayer, desde este rincón de la pelota que algunos llaman mundo, celebro tu cumple Diego. Gracias por llenarnos de tantas alegrias.

Ganó, goleó pero…

Octubre 25, 2007 por wotz

Schuster - Capello

El Madrid de Schuster al igual que el de Capelo, gana y a veces, como ayer, hasta golea pero no gusta. ¿Nada ha cambiado entonces? Sí, hay una gran diferencia entre ambos, el alemán reconoce que el equipo juega mal, y eso dice mucho sobre lo que él quiere, y que entiende lo que el aficionado exige. Fabio es un ganador, exitoso como ninguno, igual que el Madrid. Pero su forma de ver el futbol no es compatible con la idiosincrasia madridista. Capelo es un estratega maquiavélico, pero en el Real el fin no justifica los medios.

La Chamusca

Octubre 18, 2007 por wotz

Todas las tardes, al salir de la escuela, se juntaban un grupo de patojos (chavales) para jugar fútbol. Era un barrio pobre como casi todos en la ciudad de Guatemala a finales de la primera mitad del siglo pasado. En las calles del barrio no había alumbrado eléctrico por lo que los juegos se limitaban a la tarde con excepción de los días de luna llena. La pelota, si es que se le puede llamar así, consistía en una media vieja de mujer o una media de mujer vieja, da lo mismo, rellena de trapos, y se redondeaba a somatones (golpes). El ingenio y la imaginación era la única riqueza que poseían.

Una tarde, que parecía como cualquier otra, salieron a jugar, pero al entrar la noche, en lugar de suspender el partido como se hacía en las noches sin luna, uno de ellos tuvo una de esa ideas que cambian el mundo –muchá, prendámosle fuego a la pelota- les dijo. No les importó que quedaran todos chamuscados (quemados), porque ese no solo fue el mejor partido de sus vidas, ese día inventaron La Chamusca.